
El 1 de enero se celebra el Año Nuevo, marcando el inicio de un nuevo ciclo en el calendario gregoriano, una festividad global que simboliza renovación, esperanza y nuevos comienzos, con celebraciones que van desde fiestas y fuegos artificiales hasta rituales para atraer buena suerte y cumplir propósitos personales. También es un día festivo en muchos países y, para la Iglesia Católica, es la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios.