CHACO

Chaco | Una mujer fue detenida por intentar salvar cuatro árboles de Lapacho

El hecho ocurrió en Fontana, Vanesa Ruiz, vecina de la localidad, fue víctima del mal accionar de Sameep

El miércoles pasado desde la mañana, Vanesa Ruiz, una vecina de Fontana fue víctima del mal accionar de la empresa Sameep y del destrato  por parte de las autoridades, tanto judiciales como policiales, por no concretar un plan de obras adecuado.

Según contó ella misma en su cuenta de Facebook, antes de las 8, vio desde su patio a una máquina retroexcavadora  que trabajaba en el lugar. “Me arrimo al cerco para pedirles que tengan cuidado con un lapacho, de 9 años aproximadamente, y les pedí que no lo saquen. Pasada las 10, ya lo habían sacado. Me arrimo al cerco nuevamente a filmar. Pasada las 10.30, salgo a la vereda de mi casa a filmar todo: línea blanca por donde pasará la cloaca, a 20 centímetros de 4 Lapachos más de entre 15 y 17 años cada uno. Son la sombra y frescor más cercanos”, detalló.

“Antes de las 11, la máquina ya se arrimaba al primero de los 4 Lapachos. Me pongo al lado de él y digo al maquinista que no iba a moverme. Me dice que el servicio de cloaca es por mi bien. Le digo que solo quiero que la hagan más hacia la calle y no sobre los árboles”, relató Ruiz.

Más tarde llegó el director de obra, le explico lo que sucede y le dijo que no puede correr la cloaca hacia la calle, porque por una disposición municipal se tiene que hacer ahí, en esa línea (a 20 centímetros de los árboles). “Esto implicaba sacarlos, como ya sucedió antes con el primer árbol. Él se acercaba cada tanto a hablarme (no recuerdo su nombre) para convencerme que me corra de ahí, que me cambian esos árboles por otros, ya que tienen para darme en el Vivero Municipal de Fontana. Le digo que estos árboles tienen muchos años, que no es lo mismo”, sostuvo la joven.

Luego, desde Sameep le explicaron que no puede pasar por la calle una cloaca, ya que si se rompe no podrían arreglarla. “Le pido que solo desvíen la parte de los árboles. Me dice que si yo consigo lograr que den la orden de que la cloaca pase por la calle, él me aplaude. Me dice también que la línea blanca tendría que estar más atrás (más hacia mi casa), donde pasa un poste de cemento de luz. Pero no lo hacen porque vale mucha plata sacarlo”, contó Ruiz.

“Este director de obra es quien convoca a todas las personas que fueron llegando después. Me quedé sentada y recostada al Lapacho, llorando. Ese fue mi disturbio: llorar abrazada al árbol. Para las 11, mi vereda ya estaba con tres patrulleros, autos del municipio de Fontana y una jueza, quien me pide que me acerque a hablar. Le digo que no quiero moverme porque me da miedo que avance la máquina. Igual me levanto y me acerco a conversar. Me dice que yo tengo que salir de ahí, porque en esa línea blanca va a pasar la cloaca. Le digo que no quiero que corten los árboles. En todo ese momento se acercaron policías. Minutos después viene mi madre a apoyarme y va a hablar con la jueza”, detalló Vanesa.

“La policía me rodea y le dice a mi madre que se meta adentro si no quiere ser detenida también. Que la jueza ordenó que me detengan. Yo seguía sentada en el suelo abrazada al árbol”, agregó.

LA DETENCIÓN

Ante su negativa, la Policía la detuvo. “Una mujer policía de otra comisaría que no es la Tercera de acá de Fontana, me saca los brazos para atrás y me coloca unas esposas. Me levanta del suelo. Los demás policías habían hecho un círculo a mí alrededor. Yo les digo que me quedo y entro a la casa. Me dice la mujer policía que ya me hablaron bien y yo no entendí. Me obliga a entrar al patrullero. Le grito a mi madre que filme. Me fuerza a subir y, al empujarme adentro, golpea mi cabeza con la puerta del patrullero. Me sube. Se suben dos policías varones adelante y dos mujeres atrás”, narró.

“No sabía a dónde me llevaban. Me descompuse en el camino. Pedí una bolsa para vomitar. Vomité en ella. Pararon a que vomite afuera. Mi cuerpo estaba todo flojo. Pedí disculpas a la mujer policía por el forcejeo que tuvimos. Explicaba a todos los policías que nunca antes me habían detenido y por eso estaba descompuesta y porque no sabía a dónde me llevaban”, mencionó la joven.

Según señaló, su familia no supo hacia dónde la llevaron durante tres horas. “Una amiga me buscó por varios lugares hasta que me encontró ahí. Luego me llevaron esposada a Antecedentes. Luego a sanidad. Y, finalmente, a la Comisaría Tercera de Fontana donde me hicieron firmar un papel que decía que me daban la libertad anticipada por esta única causa”, indicó.

“Al salir, una mujer policía me dice que seguramente es la última vez que voy a querer abrazarme a un árbol. Me sonreí, solo quería irme de ahí. Salí de la comisaría caminando. A 20 metros escucho que me llaman de nuevo. Siento correr. No lo hago y vuelvo. Un policía sale a decirme si ya no van a surgir más inconvenientes y voy a dejar que sigan con obra, así piden que se retire el patrullero que seguía en la vereda de mi casa, mientras estaba detenida. Solo pude llorar al escucharle y le dije que ya está, que qué más podía hacer”, relató.

“¿Y si a veces hay que abrazarse a un árbol para que no lo corten? ¿Y si dieran una guerra y nadie fuera? ¿Y si...?? Muchos y si en forma de pregunta me surgen. Gratitud a todo. Se puede convivir en armonía con el medio natural al que pertenecemos”, concluyó Vanesa, a modo de reflexión.

"POR UN CAÑITO DE 20 CENTÍMETROS TE TIRAN ABAJO TODOS LOS ÁRBOLES DE LA CUADRA"

Vanina Abras de Árboles Urbano fue quien intervino para poder hallarla y para aclarar esta situación. La mujer sostuvo: “Cualquier empresa, por un cañito de 20 centímetros, te tira todos los árboles de la cuadra. Pero hay mucha gente que no protesta porque para ellos la cloaca y el asfalto es algo bueno”.

“No es que uno se pone en contra de estas obras, sino que consideramos que se pueden hacer como corresponde, para que los árboles salgan lo menos dañados posibles. Acá hubo negligencia del secretario de Obras Públicas del Municipio de Fontana y de la abogada de la gente de Sameep, porque tiene que haber un plan de obras. La empresa es responsable”, puntualizó.

Por otro lado, recordó que cuando Jorge Capitanich era intendente de Resistencia, desde Árboles Urbanos junto al municipio, se realizó una capacitación para todas las empresas que se relacionan con el espacio público verde que contengan seres vivos y les brindaron un manual de buenas prácticas. “Los del gas lo hicieron acá en Resistencia, así que de poder se puede”, finalizó.

 

 

 

 

 

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