Muere Charlie Watts, batería de los Rolling Stones, a los 80 años
La trágica noticia la ha dado a conocer su agente
La trágica noticia la ha dado a conocer su agente
El célebre batería y fundador de los Rolling Stones, Charlie Watts, ha fallecido este martes a la edad de 80 años en Londres, según ha dado a conocer su agente y publican varios medios británicos.

Mick Jagger, Charlie Watts y Keith Richards en una actuación de los Rolling Stones en Abu Dhabi, en febrerro del 2014.
Este mismo agosto la banda británica comunicó que Watts no podría acompañar a los integrantes del grupo en la gira que debe comenzar este mismo mes de septiembre. Según se dijo a inicios de este mismo mes de agosto, el batería debía tomarse un descanso para recuperarse de una reciente “procedimiento médico”.
El fallecimiento de Charlie Watts no solo pone de luto un agosto aún pandémico, sino sobre todo dice adiós a una manera de vivir y sentir el rock y, sobre todo, un modo de vivir de un modo coherente.
A Charlie Watts siempre se le asociará a tres elementos: el primero, más importante y obvio es haber formado parte a una de las dos bandas más trascendentales de la música popular, como son los Rolling Stones, con el añadido fundamental de que aún siguen en activo, a diferencia de los Beatles.
Watts mantuvo y patentó un modo de tocar la batería que rompía el cliché de la espectacularidad, la grandiosidad y el efectismo consustanciales al rock
La segunda es que mantuvo y patentó en cierta manera un modo de tocar la batería que rompía el cliché de la espectacularidad, la grandiosidad y el efectismo consustanciales a muchos de los grandes nombres del rock. Su toque era a menudo sucinto, siempre eficaz y refractario al protagonismo gratuito.

Charlie Watts en la "Latin America Ole Tour" de los Stones en Santiago de Chile, en febrero del 2016.
REUTERS/Rodrigo Garrido/File Photo
Y tercero, esa misma contención la transmitía a la imagen exterior, ejerciendo de voluntario/involuntario contrapunto dentro la parafernalia de parte de la banda en sus épocas de mayor efervescencia y escaparatismo. Y se acabó convirtiendo en una de las marcas de la casa, que ayudó a su longevidad.
Una longevidad en la que prevaleció por encima de todo su amor por lo que hacía. Como confesó hace un decenio a este diario “le aseguro que si no disfrutase con lo que hago cuando me subo a un escenario, hace tiempo que hubiera dejado a los Stones”.


