
En el marco de un operativo de prevención en jurisdicción de la Comisaría Tercera, efectivos del Departamento 911, a cargo del comisario Ramón Zarza, observaron a dos personas escondidas en una casa en estado de abandono y cubierta de matorrales, ubicada en calle 22 entre 35 y 37 del barrio Santa Mónica. Al notar la presencia policial, los sujetos huyeron del lugar, llevando uno de ellos elementos de dudosa procedencia.
Los efectivos policiales los siguieron a pie, logrando la demora de uno de ellos, quien trasladaba dichos elementos.
En su poder, el joven tenía un televisor Smart, un tubo de gas, una ganzúa y una pistola de plástico, objetos que habían sido denunciados como sustraídos de una vivienda. El joven, de 18 años, fue identificado por la policía y tiene domicilio en el barrio Milenium.
Los uniformados confirmaron que todos los elementos secuestrados están relacionados con una causa por supuesto robo ocurrido durante la jornada del jueves, donde los jóvenes habían quedado registrados en cámaras de seguridad.
Además, se informó que el detenido cuenta con múltiples antecedentes delictivos por hechos similares ocurridos en la misma zona en los meses de abril, julio, agosto y septiembre, siendo estos robos agravados por el uso de arma de fuego.
También robaron en el cementerio
En otro procedimiento, efectivos de la comisaria Cuarta del barrio Puerta del Sol, aprehendieron a un malhechor que se dedicaba a robar elementos del cementerio municipal de esta ciudad.
El malviviente ingresaba en horas de la noche y recorría las tumbas y panteones con la intensión de ver que podía alzarse desde el lugar como botín para después poder vender.
En la última semana, había forzado uno de los panteones – rompiendo la puerta del mismo- para robar barras de hierros que había en el interior del lugar.
La familia que denunció el hecho, entre otras que fueron damnificadas, indicó que en el lugar hay cámaras de vigilancia. Pese a esa medida de seguridad, se las ingenian para no ser observados y robar.