
China: “Niu Lai”, la película animada que arrasa en taquilla por lo mala que es
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En la era de las superproducciones y los videos generados por IA, Niu Lai (“La llegada del buey”) se presenta como un objeto volador no identificado de otra época. Un modelado anguloso, una animación errática y texturas toscas recuerdan los laboriosos gráficos por computadora de principios de la década de 1990. A pesar de ello, las aventuras oníricas de un ternero tímido se han convertido en un verdadero fenómeno cinematográfico gracias a la mala publicidad de la que se han beneficiado.
Xin Yumeng se lanzó a este proyecto descabellado con un presupuesto minúsculo de 13.000 euros, financiado con los ahorros familiares. Sin formación específica, este exarquitecto de interiores dirigió, modeló, animó y dobló su película él mismo, junto con su mamá, quien escribió el guion y la canción de los créditos. Durante cinco años, crearon íntegramente una obra improbable en la que seguimos a un ternero que descubre la vida a través de un sueño lleno de encuentros y peligros.
A pesar de la reticencia de los distribuidores, quienes desaconsejaron el estreno de la película, Niu Lai logró abrirse camino hasta las salas de cine, sin carteles promocionales (los cines tuvieron que dibujar los suyos a mano), sin campaña publicitaria ni siquiera un tráiler. Por lo tanto, no es de extrañar que el estreno de este pequeño proyecto independiente el pasado 5 de agosto haya sido un verdadero fracaso. Después de diez días, sus recaudaciones apenas superaban los 7.000 yuanes, unos 900 euros, con poco más de 200 entradas vendidas. Pero eso fue sin contar con las redes sociales.
Algunos fragmentos de la película, grabados por los pocos espectadores, comenzaron a circular por Internet. Las críticas y las burlas fueron mordaces: la estética rudimentaria, la animación rígida, el doblaje fallido y la trama incomprensible se convirtieron en el hazmerreír de los internautas. Esta modesta fábula pixelada fue calificada de insoportable. Hasta el punto de volverse viral. Detrás de los elogios irónicos, esta mala publicidad impulsó al largometraje a esferas inesperadas. Ya sea por broma o por curiosidad, los espectadores se apresuraron a ir al cine para ver “qué tan mala es” —tan mala “que se vuelve buena”—, se graban dentro de las salas y generan parodias divertidas.
El furor es total. Los cines programan nuevas funciones y sus recaudaciones se disparan hasta alcanzar, el 17 de agosto, los 18 millones de yuanes, es decir, 2,3 millones de euros. Algunas previsiones de la recaudación total en la taquilla china se estiman en 135 millones de yuanes (más de 17 millones de euros). Niu Lai no solo supera a “La Odisea”, de Christopher Nolan, y compite con la última película de “Spider-Man”, sino que se convierte en una de las películas animadas más rentables de 2026 en China y en una de las diez películas chinas más rentables. La prensa se pregunta y, a su vez, se hace eco del tema: ¿cómo se explica que una “película de mala calidad” como esta alcance el éxito?
Un niño observa un cartel ilustrado que promociona la película de animación china "Niu Lai", expuesto junto a otros carteles de cine en una sala de cine de Pekín, el martes 18 de agosto de 2026. AP Photo/Andy Wong - Andy Wong
Para el periódico en línea Pengpai, el triunfo de Niu Lai “por su sencillez” ilustra una “resistencia a la producción en serie del capitalismo digital”. Tatler Asia ve en ella una “celebración de la imperfección humana” frente a “la proliferación de contenido generado por IA [...] desprovisto de alma”. Porque si bien algunos espectadores consideran que la mala calidad de la película es LA razón por la que vale la pena verla, otros opinan que su carácter artesanal contrasta con las imágenes generadas por inteligencia artificial y las obras demasiado estandarizadas de los grandes estudios.
A contracorriente de su época
El dúo madre-hijo terminó recibiendo el cálido apoyo de numerosos internautas por su obra auténtica a pesar de sus defectos. Y los críticos de cine comenzaron a analizar seriamente los 86 minutos de esta creación original, con tomas a veces vacías y un ritmo lento. A pesar de sí mismo, Niu Lai y su sorprendente éxito plantean en China preguntas sobre la industria cinematográfica o sobre las expectativas de una generación saturada de contenidos ultrapulidos y, sin embargo, receptiva a las excentricidades anticuadas.
Ya sea una simple moda pasajera o un indicador de cambios culturales, el revuelo generado no es del agrado de las autoridades. En un editorial, el medio estatal Beijing News advierte: al programar demasiadas películas como Niu Lai, los cines corren el riesgo de bajar sus estándares y provocar “la pérdida de confianza” del público, en detrimento del trabajo de los profesionales. El debate llevó al director a retirar su película de las salas, pero los rumores apuntan a un posible estreno próximo en Malasia y a una salida en Singapur en septiembre. Mientras tanto, el “pequeño buey” ya llegó a Internet.
Fuente: RFI