
Cada 10 de junio se conmemora el Día de la Cruz Roja Argentina, una fecha que homenajea a una de las instituciones humanitarias más importantes del país. Fundada en 1880 por iniciativa de los médicos Guillermo Rawson y Toribio Ayerza, la organización lleva más de 140 años brindando asistencia, acompañamiento y ayuda a las comunidades más vulnerables ante emergencias, desastres y crisis sanitarias.
La historia de la Cruz Roja en Argentina y su importancia en la sociedad
El origen de la Cruz Roja se remonta a 1863, cuando el suizo Henry Dunant promovió la creación de una organización destinada a asistir a los heridos en conflictos armados. La iniciativa surgió luego de que presenciara la devastadora Batalla de Solferino, en Italia. Esto impulsó un movimiento basado en los principios de humanidad, neutralidad e imparcialidad.
Pero no sería sino hasta 1880, en un escenario de situaciones críticas que asechaban la Argentina, como algunos conflictos políticos internos y la epidemia de fiebre amarilla de los años 70, que Guillermo Rawson y el doctor Toribio Ayerza crearon la Sociedad Nacional de Cruz Roja Argentina.
La fundaron los médicos Guillermo Rawson y Toribio Ayerza para mitigar la peste amarilla
Bastaron tan solo 10 días para que la organización humanitaria impartiera por primera vez la enseñanza de la asociación. Los voluntarios que acudieron a brindar asistencia a los heridos por la guerra civil. Allí, en el hombro de los rescatistas, hacían relucir por primera vez en el país una cruz roja sobre un fondo blanco, símbolo originario de los Convenios de Ginebra de 1864.
Los distintos desafíos que se enfrenta en la actualidad
Las realidades desde que se creó la Cruz Roja Argentina hasta la actualidad fueron cambiando con el paso del tiempo. En este marco, Tipping mencionó que la pandemia por COVID-19, las inundaciones en Bahía Blanca y los talleres destinados a adolescentes para prevenir los riesgos asociados a las apuestas online son una prueba para entenderlo.
En algunos casos, explicó que se tuvieron que “desplegar equipos de voluntariado, articular acciones con distintos actores y acompañar a comunidades afectadas por una emergencia. En otros, significó generar espacios de formación, prevención y promoción de derechos para abordar problemáticas emergentes que impactan en la vida de las personas".
“Hoy, además de responder ante emergencias, trabajamos en salud, educación, prevención, fortalecimiento comunitario y preparación para afrontar los desafíos que enfrentan las comunidades”, señaló.
Desde hace décadas, la asociación desarrolló una amplia labor humanitaria en todo el territorio nacional, brindando asistencia a las comunidades más afectadas por situaciones de vulnerabilidad y emergencia. Los desafíos que afronta el país remiten al aumento de la vulnerabilidad social, las tensiones comunitarias y distintas formas de violencia que impactan especialmente en niñas, niños, adolescentes y personas en situación de mayor vulnerabilidad. “Como organización humanitaria, creemos que promover el respeto, la empatía y la solidaridad es tan importante como brindar asistencia ante una emergencia”, aclaró.
Y siguió: “Al mismo tiempo, el impacto del cambio climático seguirá marcando la agenda humanitaria de los próximos años. Eventos como inundaciones, incendios forestales, olas de calor o tormentas severas son cada vez más frecuentes e intensos, y afectan con mayor fuerza a quienes cuentan con menos recursos para enfrentarlos".
“Por eso, el gran desafío será construir comunidades más resilientes, capaces de prevenir riesgos, responder ante las crisis y fortalecer los lazos sociales que permitan atravesarlas. La asistencia humanitaria del futuro no solo deberá responder a las emergencias cuando ocurren, sino también contribuir a reducir las vulnerabilidades y promover entornos más seguros, inclusivos y preparados para los desafíos que vienen", señaló.
En la actualidad, la Cruz Roja Argentina mantiene un convencimiento claro: la solidaridad es una fuerza capaz de transformar realidades. “El no mirar para otro lado, la decisión de tender una mano a quien lo necesita, sigue siendo una de las mayores fortalezas que tenemos como sociedad”. Con esto en mente y frente a cualquier desafío, la respuesta de la centenaria asociación empezó, empieza y empezará siempre por las personas.