Con la participación de 20 locreros de la ciudad y ciudades vecinas, este domingo se realizó el Primer Campeonato de Locro en Sáenz Peña, donde Guillermo Staniulis fue elegido ganador.
En tanto que el segundo puesto fue para la Colectividad Checoeslovaca, el tercer lugar para Mirna Ramírez de la ciudad de Resistencia y hubo una mención especial para una familia de Hermoso Campo.
Con el clima propicio para compartir un buen plato de locro, el primer certamen organizado por la Municipalidad, contó con la presencia de una multitud que se acercó al Polideportivo Municipal para degustar el típico plato de la época invernal.
El intendente Bruno Cipolini recorrió cada puesto y felicitó a los participantes que se animaron a formar parte de la iniciativa, destacando el alto nivel de cada uno en la preparación del locro.
“Es un día muy propicio para este tipo de actividad, los concursantes le pusieron todas las ganas y eso es muy importante, es de destacar el acompañamiento de los vecinos que dan este marco tan colorido al evento, superando ampliamente las 1500 personas. Así que agradezco a cada uno de los concursantes y los felicito por animarse a compartir esta propuesta del municipio. ¡Felicitaciones!”, manifestó el Intendente.
Cabe mencionar que el ganador del campeonato se hizo acreedor de un viaje al Concurso Nacional de Asado con Cuero y Locro Criollo que se realiza en la localidad de Sumampa, Santiago del Estero, y los demás premiados recibieron medallas, trofeos, delantales, cofias, juegos de cuchillos, tablas y demás utensilios. Todos los elementos entregados, fueron elaborados por artesanos locales.
Durante el evento que comenzó a las 10 de la mañana para el público en general, ya que los locreros desde el día sábado se encontraban preparando sus recetas en el predio, hubo feria de emprendedores y artesanos, menús alternativos y la actuación en vivo de: Jorge Kraft, el Trío Chamamé, Los Quechuas, El Recreo y Cristian Flores.
En su gran mayoría los vecinos que fueron en busca de su porción de locro, se quedaron a almorzar en el lugar, compartiendo una jornada llena de color, aromas y sabores, acompañada de buena música y baile.