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La noche de San Juan: uno por uno, los rituales que encienden la fe y la creencia popular

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Entre todas las prácticas asociadas a la Noche de San Juan, el Tatá Yehasá es una de las más emblemáticas. Consiste en caminar descalzo sobre un sendero de brasas encendidas y simboliza la purificación espiritual, la fortaleza de la fe y el cumplimiento de promesas.

Para muchos participantes, atravesar el fuego representa dejar atrás dificultades, agradecer favores recibidos o iniciar una nueva etapa. En cada edición, el ritual concentra la atención de vecinos y visitantes.

 

La quema del muñeco y el inicio de un nuevo ciclo

Otra de las tradiciones que estarán presentes es la quema del muñeco, una costumbre vinculada a la renovación. El muñeco representa simbólicamente aquello que se desea dejar atrás, desde problemas personales hasta situaciones negativas que afectaron a la comunidad.

El fuego actúa como elemento purificador y marca el cierre de una etapa para dar paso a otra.

Juegos y desafíos de la Noche de San Juan

Aunque algunas costumbres se fueron perdiendo con el tiempo, la festividad conserva el recuerdo de numerosos juegos y pruebas populares que durante décadas formaron parte de las celebraciones del Nordeste. Uno de los más conocidos es el toro candil, donde una persona se disfraza de toro y recorre el predio persiguiendo a los asistentes mientras porta estructuras iluminadas o con efectos pirotécnicos.

También sobresale la pelota tatá, una esfera confeccionada con trapos que se enciende y se utiliza en juegos colectivos alrededor del fuego.

En distintas localidades era habitual, además, la realización del palo enjabonado, un desafío que consiste en trepar un poste cubierto de grasa o jabón para alcanzar un premio ubicado en la parte superior.

 

Las pruebas de San Juan

La Noche de San Juan también estuvo históricamente asociada a rituales vinculados con la fortuna y los presagios. Algunas personas escribían deseos, preocupaciones o proyectos en papeles que luego arrojaban al fuego con la esperanza de atraer cambios positivos.

Otras prácticas buscaban anticipar acontecimientos futuros, especialmente relacionados con el amor, la prosperidad o el destino personal, una tradición heredada de antiguas creencias europeas y americanas.

Algunas de las pruebas más conocidas son:

La prueba de las papas: antes de dormir, se colocan debajo de la cama tres papas. Una pelada, otra a medio pelar y una tercera con cáscara. Al despertar, se agarra una sin mirar y el resultado anticipa cómo será la situación económica del año.

El huevo: El ritual consiste en colocar la clara dentro de un recipiente con agua y dejarla reposar hasta la mañana siguiente. Según la tradición popular, las figuras que se forman durante la noche pueden interpretarse como presagios vinculados con el amor, el trabajo, la salud, los viajes o la prosperidad.

Los nombres: consiste en escribir varios nombres en pequeños papeles y colocarlos debajo de la almohada antes de dormir. Al despertar, se extrae uno al azar y, según la creencia popular, ese nombre podría corresponder a una futura pareja o a una persona que tendrá un papel importante en la vida de quien realiza el ritual.

El espejo: la tradición indica que debe adquirirse un espejo el 23 de junio y mantenerlo cubierto hasta la medianoche. Al comenzar el 24 de junio, se enciende una vela y se descubre el espejo. Según la creencia popular, en el reflejo podría manifestarse la imagen de una futura pareja.

La tinta y las iniciales: consiste en dejar caer sobre un papel tantas gotas de tinta como años tenga la persona que realiza la prueba. Luego, el papel se dobla y se guarda debajo de la almohada durante la noche de San Juan. La tradición sostiene que al abrirlo al día siguiente podrían aparecer formas semejantes a una letra, interpretada como la inicial de una futura pareja.

La pregunta del nombre: esta costumbre propone salir a la calle durante la mañana del 24 de junio y preguntar su nombre a la primera persona que se cruce en el camino. Según la creencia popular, la inicial de ese nombre coincidiría con la de una futura pareja o brindaría una señal relacionada con la vida sentimental.

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