
La yerba mate acumula meses de retroceso y se profundiza la caída en el sector
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La actividad económica de noviembre mostró un desempeño más débil que en los dos meses anteriores. El aumento de las tasas de interés y la caída del consumo interno explicaron gran parte de la desaceleración. Según el informe El Pulso del Agro de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro), nueve sectores registraron variaciones interanuales negativas, el mayor nivel de incidencia de 2025.
Entre los sectores agrarios con resultados negativos la yerba mate enciende todas las alarmas. La producción continúa en caída con tres meses consecutivos en terreno negativo y una baja del 10,3 por ciento en el ingreso de hoja verde acumulado entre enero y noviembre. El retroceso acumulado refleja las dificultades estructurales del sector y expone la necesidad de medidas nacionales que fortalezcan la producción y garanticen su continuidad.
Esta tendencia en declive profundiza las tensiones en el sector productivo de la yerba mate en un contexto en el cual el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) sigue perdiendo funciones dejando desprotegidas a las familias productoras. A esto se suma la polémica disposición del Instituto para incrementar la tasa de control (estampilla) en el orden del 30 por ciento, una decisión que encendió críticas en gran parte de la cadena yerbatera. Un incremento que, de ser avalado por Nación, impactará de manera directa en el costo final de los paquetes en góndola, repercuetiendo de manera directa en el bolsillo de los consumidores.
Otros sectores que presentaron un resultado negativo fueron la producción de soja y carne bovina, además de la molienda de trigo y las ventas de frutas y verduras. A ellos se sumaron el despacho de vino, la producción de biodiesel y las exportaciones agroindustriales, afectadas por el adelanto de operaciones tras la eliminación temporal de derechos de exportación.
En contraste, once sectores se mantuvieron en terreno positivo y acumularon al menos dos meses consecutivos de crecimiento. Entre ellos figuran la producción de maíz, trigo, leche, carne aviar y porcina, aceites, bioetanol, ventas de carnes y lácteos, exportaciones agroindustriales e importación de fertilizantes. Estos dos últimos mostraron un dinamismo destacado, con variaciones interanuales superiores al 18 por ciento en exportaciones y al 65 por ciento en importaciones.
La importación de fertilizantes continuó creciendo, impulsada por la siembra de soja de primera y el inicio de la implantación de maíz de segunda. La siembra de soja avanzó hasta el 88,3 por ciento del área proyectada, por debajo del nivel de la campaña previa. Las proyecciones de producción se mantienen en 48,5 millones de toneladas, menos que los 50 millones cosechados en el ciclo anterior.

Actividad primaria
El maíz alcanzó un avance de siembra del 89,1 por ciento. El 68,8 por ciento del maíz temprano atraviesa su período crítico y la falta de lluvias en el oeste agrícola comienza a reflejarse en la condición hídrica. Aun así, la producción estimada se mantiene en 58 millones de toneladas, nueve millones más que en la campaña previa.
La cosecha de trigo 2025/26 llegó al 98,5 por ciento del área apta. El rinde medio nacional se ubicó en 43,4 qq/ha, con resultados superiores en el sudeste bonaerense. La producción estimada pasó de 22 a 27,1 millones de toneladas, lo que representa una mejora significativa respecto de la campaña anterior.
La producción de leche, pese a una caída mensual del cinco por ciento, superó los mil millones de litros y acumula trece meses de crecimiento interanual. El precio al productor subió un 7,1 por ciento en once meses, muy por debajo de la inflación. En carne bovina, la producción se ubicó en 245 mil toneladas, el nivel más bajo desde mayo y con cuatro meses de contracción consecutiva.
Actividad agroindustrial
La carne porcina alcanzó 65,3 mil toneladas, menos que el mes previo pero más que en noviembre de 2024. La carne aviar cayó un quince por ciento mensual y se ubicó en 187 mil toneladas, el nivel más bajo en cinco meses.
La carne aviar registró una fuerte caída mensual del quince por ciento, aunque se mantuvo estable en términos interanuales. En noviembre se alcanzó el nivel más bajo de los últimos cinco meses, con una producción de 187 mil toneladas.
El vino volvió a retroceder, con ventas internas de 628.661 hl y una baja del 12,5 por ciento interanual. Las exportaciones también cayeron un 8,6 por ciento. La molienda de trigo mostró descensos en Trigo Pan y Candeal, mientras que la producción de aceites se ubicó un tres por ciento por debajo del promedio anual.
En biocombustibles, el bioetanol mantuvo un crecimiento sostenido por encima de los cien mil metros cúbicos, mientras que el biodiesel retrocedió al nivel más bajo en nueve meses. El rubro alimentos y bebidas cayó un ocho por ciento interanual y la maquinaria agrícola se desplomó un 16 por ciento frente al mismo mes de 2024.
La molienda de trigo mostró un descenso del 12,21 por ciento en trigo pan y del 5,81 por ciento en trigo candeal respecto al mismo mes de 2024. En los acumulados, el trigo pan retrocedió un 0,67 por ciento, mientras que el candeal avanzó un 0,75 por ciento, con la mayor concentración de producción en la provincia de Buenos Aires.
En el rubro aceites, la producción alcanzó 838 toneladas, un tres por ciento por debajo del promedio de 2025. Del total, 114.342 toneladas se destinaron al consumo interno y 639.893 toneladas a la exportación.
El índice de alimentos y bebidas se ubicó en 139,9 puntos, con una caída del ocho por ciento interanual y del diez por ciento mensual, alcanzando su nivel más bajo en nueve meses.
La maquinaria agrícola también se alineó con la dinámica general de la economía. Tras buenos resultados en septiembre y octubre, en noviembre cayó un 16 por ciento interanual y un 28 por ciento mensual, ubicándose en su nivel más bajo de los últimos diez meses.
Las exportaciones agroindustriales crecieron un 20 por ciento interanual, alcanzando los USD 763 millones. Se destacó el aumento del comercio de semillas y frutos, con un salto del 512 por ciento, y las exportaciones de animales vivos, que avanzaron un 17 por ciento en términos reales.
Actividad comercial
En cuanto a la actividad comercial, la venta de supermercados mostró un desempeño sólido en carnes y lácteos, con diez meses consecutivos de crecimiento interanual y un consumo superior al promedio del último año. Por su parte, las frutas y verduras crecieron un diez por ciento mensual, aunque acumulan cinco meses de caída frente a 2024.
Este rubro exhibe una marcada volatilidad. Mientras la manzana subió un 43 por ciento en los últimos doce meses y el limón un 24 por ciento, otros productos como la papa retrocedieron un 21 por ciento. Cabe señalar que estos datos provienen de la encuesta de supermercados del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), que no releva comercios minoristas ni almacenes, por lo que ciertos cambios en los patrones de consumo podrían no reflejarse plenamente.
La economía de noviembre reflejó un escenario de contrastes donde algunos sectores mostraron retrocesos y otros lograron sostener su crecimiento. La combinación de factores internos, como el consumo y la producción, junto con las condiciones externas, delineó un panorama complejo que evidencia tanto las dificultades estructurales como las oportunidades de dinamismo en el agro y la industria. Este desempeño deja en claro que la actividad económica continúa atravesando un proceso de ajustes y desafíos que marcarán el rumbo de los próximos meses.